martes, 24 de marzo de 2026

HANNIBAL: EL ORIGEN DEL MAL

HANNIBAL: EL ORIGEN DEL MAL Es la precuela de una de las mejores sagas del cine de estilo "slash" y "body horror" combinado con suspenso psicológico. © Dino de Laurentis Company/ The Weinstein Co./ Metro-Goldwyn-Mayer


HANNIBAL: EL ORIGEN DEL MAL/ HANNIBAL RISING (Francia, Reino Unido, Italia, EE.UU., y Rep. Checa. 2007. Dir. Peter Webber).

Además de las comedias románticas, de aventuras, policíacas o fantásticas uno de los géneros más atractivos del cine es el del horror. El público gustamos mucho de las emociones fuertes que nos provocan las historias de personajes malvados, retorcidos o con psicopatologías que en ocasiones llegan a niveles muy extremos. El escritor norteamericano Thomas Harris publicó en 1988 El silencio de los corderos, cuya figura central es uno de esos caracteres literarios tan singulares que después de convertirse en best-seller —como se le dice en inglés a los libros que son un "éxito de ventas"— muy pronto fue trasladado al cine.

En la 98a., y más reciente, entrega del Óscar, se incluyó la categoría de Mejor Jefe de Casting (Reparto), porque al fin se dieron cuenta que es un factor de suma importancia. Pues la acertada o errónea selección de actores puede hacer de un filme un éxito total o un rotundo fracaso.

Gracias a la perfecta personificación del siniestro “Dr. Lecter”, Anthony Hopkins dejó una huella indeleble en la historia del cine con la célebre El silencio de los inocentes (Jonathan Demme, 1991). 
De tal manera, el terrible Hannibal Lecter irrumpió en la mitología cinematográfica de suspenso psicológico y asesinos seriales con enorme éxito. La película obtuvo 5 premios Óscar: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor (Hopkins), Mejor Actriz (Jodie Foster) y Mejor Guión Adaptado. Este magnífico filme tuvo varias secuelas para repetir el éxito artístico y comercial, claro, y una precuela: Hannibal: El origen del mal o Hannibal Rising.

Como reza su propio título, Hannibal: El origen del mal, nos narra los antecedentes que forjaron el carácter y naturaleza psíquica del mítico personaje.

La trama se remonta a la niñez de Hannibal junto a sus padres y a su tierna hermanita Mischa. Su vida es la de una familia muy feliz, pero el lugar y la época son terribles, pues son los tiempos de la 2a. Guerra Mundial ¡y además en Lituania!, que todavía era una provincia soviética al norte de la ya invadida Polonia. Allí las tropas rusas ya se enfrentaban a los nazis y el peligro que corría la báltica y aristócrata familia Lecter era inminente… 

Los años pasan y Hannibal llega a una adolescencia sumamente compleja llena de más eventos que definirán su especial personalidad.

La producción internacional de Dino de Laurentis tiene una factura técnica y artística de gran calidad. Como actor protagónico el experimentado (y desafortunadamente ya desaparecido, 1984-2022) astro francés Gaspard Ulliel le imprime magistralmente al personaje los matices necesarios de inocencia y perversión, estadios entre los que oscila el monstruo en ciernes. Su actuación es memorable. Lo acompaña la bella y notable actriz china Gong Li (Memorias de una geisha), como Lady Murasaki, su maestra de artes florales y al mismo tiempo de kendo, el arte marcial japonés que practicaban los samuráis. Así, la delicadeza y el refinamiento japoneses junto a lo letal del kendo forman la férrea disciplina del joven aprendiz.

La frontera entre el bien y el mal se desdibuja cuando intervienen la inteligencia y el vehemente deseo de venganza. Lo más irónico es que los espectadores en muchas ocasiones nos ponemos del lado que no deberíamos (pero en el arte la "moral" se torna bastante elástica), y de hecho ni siquiera quisiérmos que los atrapen, pues los “buenos villanos” suelen resultarnos fascinantes…

Pero bueno, la maldad —mientras se quede en el nivel de la fantasía artística, literaria o fílmica—, es parte de nuestra psique y si el arte o la industria del entretenimiento nos la presentan con propuestas tan atractivas la seguiremos con gran gusto.

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado

domingo, 15 de marzo de 2026

¡LA NOVIA!

 

¡LA NOVIA! Ahora Frankenstein se consigue una compañera que resulta ser bastante singular. © Pie Films/ First Love Films/ Pilot Productions/ Warner Bros. Pictures 



¡LA NOVIA!/ THE BRIDE! (EE.UU., 2026. Dir. Maggie Gyllenhaal).

En la primera secuencia una talentosa (y bastante guapa) “Mary Shelley”, la autora de este libro clásico, confiesa su deseo de haber continuado la novela de Frankenstein. En esa segunda parte narraría la historia de la novia de la criatura. Sin embargo…

En los años de 1930, en plena época del apogeo de los gángsters en Chicago, Ida (Jessie Buckley), una rubia muy temeraria y explosiva, es asesinada. Más tarde, a petición del monstruo de Frankenstein (Christian Bale) es “revivida” para que sea su compañera.

La Buckley, bajo la genial dirección de Gyllenhaal, que además es la escritora y la productora del filme,  vuelve a apantallar al mundo con un personaje maravilloso, otro más, de total antología, de veras, toda una creación. Basta recordar que ella es tan excelsa que ya está nominada al Óscar por su “Agnes” de Hamnet (Chloé Zhao, 2025). Si esta noche, en la 98ª edición del Óscar de la Academia de Hollywood, ella no se lo gana no volveré a ver la ceremonia nunca más…

La breve participación de Penélope Cruz, recreando el estilo de Tallulah Bankhead, es sencillamente deliciosa.

Oscura, de hermosa fotografía, mayormente en colores ocre y de atmósfera gótica, como debe ser, ¡La novia! es fabulosa, excesiva, frenética y delirante. Con ligeros tintes de “cine negro”, es un verdadero “tour de force” que hace de esta puesta en pantalla todo un estallido visual de perfecta sincronía entre los recursos técnicos y artísticos. El diseño de sonido y el soundtrack son bastante notables.

Además de las coreografías, por supuesto, el trabajo físico de Jesse, según yo la nueva “Liv Ullman/ Ingrid Bergman” (como ya lo estipulé en el artículo de Hamnet, aquí abajo), es increíble. En verdad qué actriz tan asombrosa… ¡Ah, esas miradas de Miss Buckley son absolutamente inolvidables…!

¡La novia! es otra película de culto…

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado

miércoles, 11 de marzo de 2026

HAMNET

 

HAMNET Es una excelente respuesta a la pregunta: ¿De dónde viene el arte, qué lo genera…? © Amblin Entertainment / Hera Pictures / Focus Features / Universal Pictures

HAMNET (Reino Unido, EE.UU., 2025. Dir. Chloé Zhao).
De entrada parece una chistosa película del estilo “boy meets girl”, “chico conoce a chica”, porque cuando Will (Paul Mescal) conoce a Agnes (Jessie Buckley) queda absolutamente prendado de ella, a pesar de que escéptica le advierte que es hija de una “bruja” (por lo tanto tal vez ella esté “maldita”, lo cual puede ser un impedimento para el romance…). Así, las secuencias primeras narran el cortejo de un joven bastante “alocado” por una chica casi 10 años mayor que él y que intuimos que es todo menos una “campirana bobita”, no con ese rostro y esa mirada.

Conforme la película avanza, poco a poco descubrimos que el asunto va mucho más allá de una simple historieta de amor. Ésta es la crónica de la vida de una “pareja dispareja” llena de situaciones límite, pero nada que no suceda entre parejas. La puesta en pantalla, de todo a todo, es una obra maestra que va desde lo más sencillo, la ñoñería de un cortejo puramente bucólico hasta la estremecedora catarsis final.

El arte puede ser muchas cosas, pero lo que lo define como tal es que genera emoción. Si una obra artística no provoca una emoción tal vez no sea arte verdadero.

Este filme es un profundo tratado sobre la poiesis, el proceso de la creación de ese “algo”, el arte, que transformará, definitivamente, el mundo.

Hay películas industriales, de consumo, al estilo de “véala y olvídela” (y acompáñese de un “combo”: gran refresco con palomitas y otras tentaciones de la dulcería), que bien cumplen con su cometido: entretener.

Hay también cine mucho más elaborado, y en varias gradaciones, digamos de “autor”. Aunque también hay de “autores a autores”, ¿verdad W.C. Griffith, Murnau, Antonioni, Fellini, Bergman, Andréi Tarkovski, Roberto Gavaldón, Jaime Humberto Hermosillo, Arturo Ripstein, Del Toro, Woody Allen, Almodóvar et al…? Cada uno tenemos a nuestros favoritos… a mí me gustan todos.

Pero vaya sorpresa, Hamnet, así, sin grandes alardes ni malabares publicitarios, se coloca como una gran película, tanto que ya está nominada al Óscar en 8 categorías, además creo que bien pudiera ganar (lo siento Frankenstein…), pues sobresale en: Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz. A Miss Buckley, ya nominada en 2022 también como “Best Actress” por La hija oscura/ The Lost Daughter (Maggie Gyllenhal, 2021), ya la habíamos visto brillar en la agradabilísima Pequeñas cartas indiscretas/ Wicked Little Letters (Thea Sharrock, 2023) junto a Olivia Colman.

Por supuesto que Mescal también está a-b-s-o-l-u-t-a-m-e-n-t-e increíble. A él ya lo hemos visto en muchas películas excelentes (excepto Gladiador II —un churro insoportable aunque también allí esté súper Pedro Pascal—) y no es novedad verlo desplegar su inmenso talento. Les recomiendo Aftersun/ Atardecer (Charlotte Wells, 2022). Las 2 películas citadas no las he reseñado, una por nefasta y la otra porque es absolutamente exquisita y de principio no supe ni qué escribir (el horror de la página en blanco es real), pues mi intención era verla otra vez para armar un buen artículo, pero ya ni la volví a ver ni redacté nada… ¡En fin…!

Por su parte Jessie Buckley está en camino de convertirse en una excelsa de celuloide al estilo de Ingrid Bergman o Liv Ullman, inclusive creo que hasta se parece a ambas. 

El pequeño "Hamnet" es interpretado por un niño prodigio, Jacobi Jupe, que esperemos que siga filmando y no se “pierda” en el camino de la fama.

Por cierto, la proyección en la Cineteca de las Artes fue de una calidad insuperable, lo que hizo que mi experiencia cinematográfica resultara todavía más impactante.

Hamnet es una joya que espero volver a ver…

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado

viernes, 2 de enero de 2026

LA EMPLEADA

 

LA EMPLEADA Con Amanda Seyfried como Nina Winchester, un personaje de alto voltaje que arrastra a todos los demás a su extraña órbita… © Hidden Pictures/ Lionsgate Films



LA EMPLEADA / The Housemaid (EE.UU., 2025. Dir. Paul Feig).

Basada en el bestseller de Freida McFadden es un thriller psicológico de alto impacto gracias a su magnífica adaptación y dirección. Estelarizada por la extraordinaria Amanda Seyfried y la no menos talentosa Sydney Sweeney, respectivamente como Nina y Millie, ambas se enfrentan en un duelo de poder (qué actuaciones) como la señora y la doncella de servicio. No se puede decir mucho sin vender la trama, pero Andrew (el monumental Brandon Sklenar), marido de la primera, juega un papel preponderante en este letal triángulo que los involucra en… bueno, no puedo decirles.

El mundo perfecto de las “personas perfectas” casi siempre resulta ser una mascarada que puede ir de un simple e inocente jueguito de vanidades y lindas apariencias, sin mayores consecuencias, hasta verdaderos melodramas de suspenso o tragedias que mantienen al lector, en este caso al espectador, al borde de la butaca.

Éste es el primer filme que veo en el año, de hecho fui al Cinemex ayer 1° de enero de este naciente 2025, porque como cinéfilo no hay nada mejor que cumplir con ese pequeño, o gran ritual, de apreciación cinematográfica en un templo de cine.

Esperaba ver un buen filme, por supuesto, pero la verdad es que La empleada superó con mucho mis expectativas y todavía estoy saboreando el gran deleite de ver una puesta en pantalla de tales dimensiones. Por favor, no se la pierdan…

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado