martes, 23 de diciembre de 2025

UNA BATALLA TRAS OTRA

 

UNA BATALLA TRAS OTRA Un reparto increíble en un filme pretencioso y fallido de principio a fin. © Ghoulardi Film Company / Warner Bros



UNA BATALLA TRAS OTRA / One Battle After Another (EE.UU., 2025. Dir. Paul Thomas Anderson).

Con una extensa y variada filmografía, lo anterior que vi de Paul Thomas Anderson fue Licorice Pizza (2021), que a pesar de la buena crítica a mí no me gustó en lo absoluto; pero en cambio The Master (más rara que un perro verde, pero excelente), El hilo fantasma (maravillosa) y la divertidísima Booggie Nights (con un inolvidable y nominado Burt Reynolds), sólo por citar algunas muy notables, así que... ¿Por qué no arriesgarse y pagar un boleto a pesar de intuir, por haber visto el trailer con anterioridad, que la temática es harto chocante y que además sabe uno que la dichosa función durará casi 3 horas?

Cosas de cinéfilo e idólatra.

Sólo fui  a verla por DiCaprio y Sean Penn, que son un par de dioses cinematográficos. ¡Y claro, oh decepción...! Después de haber sido nominado 4 veces hasta ganar en la quinta un Óscar por El renacido (2015) de González Iñárritu es obvio que Leonardo es uno de los mejores actores de Hollywood; recordad que desde niño nos deslumbró en ¿Quién ama a Gilbert Grape? (Lasse Hallström, 1993) y en la cual además opacó al mismísimo Johnny Deep.

Después de semejantes triunfos y protagonizar muchísimas películas fabulosas (entre ellas algunas de Scorserse) Leo aquí está descolocadísimo en una historia sobre la discriminación racial, el maltrato y las injusticias de que son objeto los inmigrantes negros y latinos en los Estados Unidos de Norteamérica. A pesar de pretender  ser muy actual y de denuncia social la película es bastante jalada de los pelos —estoy seguro que con su fantástica y larga trayectoria DiCaprio sabía que estaba actuando en un filme espantoso, pero hasta los súper astros como él tienen cuentas por pagar—, inverosímil y ridícula, llena de inconsistencias, mala edición y absolutamente absurda.

Por otro lado, Sean Penn logra una actuación que nunca supe si se encuentra entre el paroxismo de una creación digna de su tercer Óscar, ya tiene 2, como sabemos, o sólo estaba jugando a burlarse de su personaje y hacer una parodia como si ya no le importaran ni la dirección de Anderson, el qué dirán ni la opinión de la crítica.

En conclusión, esta dupla estelar tan sólo por su filmografía siempre son dignos de ser vistos una vez más en la pantalla, en lo que sea, porque son monstruos sagrados que ya están mucho más allá del bien y del mal.

Y allá ustedes si se la pierden, tal vez sí les agrade. Cada quien sus gustos.

¡Corte y queda...!

MarcH de Malcriado

martes, 2 de diciembre de 2025

FRANKENSTEIN

FRANKENSTEIN La más reciente entrega del genial Guillermo del Toro que ha deslumbrado al mundo entero. © Netflix


FRANKENSTEIN (EE.UU., México, Reino Unido. 2025. Dir. Guillermo del Toro).
En esta ocasión Guillermo del Toro nos entrega su versión cinematográfica de la novela Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley. Los mundos fantásticos del cine en muchas ocasiones tienen su origen en la literatura. Aunque son 2 lenguajes diferentes suelen concatenar las mismas historias. Muchos no están de acuerdo en las “licencias” que se tomó el cineasta para su puesta en pantalla, pues nunca faltan los exigentes y los ortodoxos… Sin embargo, al tratarse de una versión, su versión, dichas “alteraciones” son absolutamente válidas. Además, tal fenómeno no es nada raro en la cinematografía.

La primera secuencia es deslumbrante y nos ubica en 1857 en el vórtice de un acontecimiento muy desafortunado: el barco Horisont, de la marina danesa, está encallado en las congeladas aguas del Mar del Norte y la tripulación se esfuerza por sacar la nave de allí. En tal escenario muy cerca aparece el muy maltrecho Dr. Víctor Frankenstein que pronto es auxiliado por los marinos, alguien lo persigue. Para asombro y espanto de todos es el “monstruo” que él mismo ha creado… 

El argumento es mundialmente conocido. Un científico loco que juega a ser Dios dándole vida a un ser que ya ha muerto, en este caso el ser está formado de muchos despojos humanos, que a través de un proceso científico fantástico logra devolverle la vida a la materia inerte. Suena terrible pero a la vez fascinante, sobre todo si se toma en cuenta que la autora fue una jovencita que inspirada en la escucha de los recientes descubrimientos de la electricidad y los poderes galvánicos sobre los organismos inertes se dio a la tarea de escribir su obra. Así, la creación de su novela gótica acerca de la moral científica, y la vida y la muerte fue un verdadero hito literario.

Guillermo del Toro, cuya creación de filmes sobre seres monstruosos ya es legendaria, ha repetido la hazaña: apantallarnos con un filme en el que pone de manifiesto todo su poder creativo que parece no tener límites. Además, la elección del reparto no podía ser mejor: Víctor Frankenstein está magníficamente interpretado por Óscar Isaac, como su padre, el barón Leopold Frankenstein 
está nada menos que el grandioso Charles Dance; “La criatura” no podría haber estado mejor en otro actor que no fuera el maravilloso Jacob Elordi; los demás actores como Mia Goth como Lady Elizabeth ("Only monsters play God") y Christoph Waltz como Henrich Harlander también son una verdadera creación de altos vuelos.

Podrán o no estar de acuerdo, pero nos encontramos frente a una película portentosa, absolutamente genial en todos los aspectos tanto técnicos cuanto artísticos.
Seguramente Frankenstein va a estar nominada por la Academia de Hollywood en varias categorías: sobre todo por su magnífica dirección y la sobresaliente diseño de producción, que incluye vestuario, arte y soundtrack, aunque todos los demás aspectos también cuentan en gran medida.


Ya veremos el domingo 15 de marzo de 2026 al maestro del Toro —que paradójicamente ya es en sí mismo un monstruo sagrado—, allí sentado, en la primera fila del Teatro Dolby de Los Ángeles, rodeado de lo más granado del mundo del cine; y todavía más, recibiendo en toda su gloria otro Óscar, sí, otro más, tan sólo para su colección…Desde ahora le aplaudo de pie.

"¡Víctooor...!"

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado