![]() |
| UNA BATALLA TRAS OTRA Un reparto increíble en un filme pretencioso y fallido de principio a fin. © Ghoulardi Film Company / Warner Bros |
Con una extensa y variada filmografía, lo anterior que vi de Paul Thomas Anderson fue Licorice Pizza (2021), que a pesar de la buena crítica a mí no me gustó en lo absoluto; pero en cambio The Master (más rara que un perro verde, pero excelente), El hilo fantasma (maravillosa) y la divertidísima Booggie Nights (con un inolvidable y nominado Burt Reynolds), sólo por citar algunas muy notables, así que... ¿Por qué no arriesgarse y pagar un boleto a pesar de intuir, por haber visto el trailer con anterioridad, que la temática es harto chocante y que además sabe uno que la dichosa función durará casi 3 horas?
Cosas de cinéfilo e idólatra.
Sólo fui a verla por DiCaprio y Sean Penn, que son un par de dioses cinematográficos. ¡Y claro, oh decepción...! Después de haber sido nominado 4 veces hasta ganar en la quinta un Óscar por El renacido (2015) de González Iñárritu es obvio que Leonardo es uno de los mejores actores de Hollywood; recordad que desde niño nos deslumbró en ¿Quién ama a Gilbert Grape? (Lasse Hallström, 1993) y en la cual además opacó al mismísimo Johnny Deep.
Después de semejantes triunfos y protagonizar muchísimas películas fabulosas (entre ellas algunas de Scorserse) Leo aquí está descolocadísimo en una historia sobre la discriminación racial, el maltrato y las injusticias de que son objeto los inmigrantes negros y latinos en los Estados Unidos de Norteamérica. A pesar de pretender ser muy actual y de denuncia social la película es bastante jalada de los pelos —estoy seguro que con su fantástica y larga trayectoria DiCaprio sabía que estaba actuando en un filme espantoso, pero hasta los súper astros como él tienen cuentas por pagar—, inverosímil y ridícula, llena de inconsistencias, mala edición y absolutamente absurda.
Por otro lado, Sean Penn logra una actuación que nunca supe si se encuentra entre el paroxismo de una creación digna de su tercer Óscar, ya tiene 2, como sabemos, o sólo estaba jugando a burlarse de su personaje y hacer una parodia como si ya no le importaran ni la dirección de Anderson, el qué dirán ni la opinión de la crítica.
En conclusión, esta dupla estelar tan sólo por su filmografía siempre son dignos de ser vistos una vez más en la pantalla, en lo que sea, porque son monstruos sagrados que ya están mucho más allá del bien y del mal.
Y allá ustedes si se la pierden, tal vez sí les agrade. Cada quien sus gustos.
¡Corte y queda...!
MarcH de Malcriado
Por otro lado, Sean Penn logra una actuación que nunca supe si se encuentra entre el paroxismo de una creación digna de su tercer Óscar, ya tiene 2, como sabemos, o sólo estaba jugando a burlarse de su personaje y hacer una parodia como si ya no le importaran ni la dirección de Anderson, el qué dirán ni la opinión de la crítica.
En conclusión, esta dupla estelar tan sólo por su filmografía siempre son dignos de ser vistos una vez más en la pantalla, en lo que sea, porque son monstruos sagrados que ya están mucho más allá del bien y del mal.
Y allá ustedes si se la pierden, tal vez sí les agrade. Cada quien sus gustos.
¡Corte y queda...!
MarcH de Malcriado

No hay comentarios:
Publicar un comentario