Por ser a colores la escena del crimen resulta más impresionante.
PSYCHO (Psicosis). EU, 1998. Dir. Gus van Sant. O DE ¿NO QUIERES TOMAR UNA DUCHA QUERIDA...? En la medida de lo posible, vean antes que ésta la versión original. Remake al 95%, toma por toma, del clásico de Hitchcock, como un homenaje al “Maestro del suspenso”; del cual su hija, Pat Hitchcock, declaró que él hubiera estado encantado de saber que su película de 1960 se convirtió en un clásico de tales dimensiones. La fotografía en color le añade ese toque mucho más sangriento, que la versión original no tuvo, al haber sido filmada en blanco y negro por razones de cierta contención y censura, pues por su temática ya se la consideraba demasiado fuerte para las audiencias de aquella época. El reparto cumple bien: Vince Vaughn como el mítico psicópata "Norman Bates", Anne Heche como "Marion Crane", Julianne Moore, Viggo Mortensen y los demás. Aunque las comparaciones son inevitables, esta "curiosidad" no desmerece y logra bien su objetivo principal: entretener e impactar. Pues el argumento, basado en la novela de Sam Bloch, sigue siendo soberbio. ** ¡Corte y queda...!
Fortísima para 1960, nadie podía entrar a la sala una vez iniciada la proyección.
PSICOSIS (Psycho). EU,
1960. Dir. Alfred Hitchcock. El clásico de clásicos de “El mago del suspenso”. Aunque
fue filmada hace 54 años, esta película no tiene defectos. Es tan prodigiosa
que uno no llega a notar ni su bajo presupuesto ni las limitaciones técnicas y de censura lógicas
de la época (éso en sí ya es una proeza).
Norman Bates, el joven encargado de un motel olvidado, en medio de la nada.
Filmada en blanco y negro, Psicosis
es una de las películas más icónicas de la historia del cine. Inmortalizó al
exquisito actor Anthony Perkins en el papel del inocente y perturbado “Norman Bates”, y a Janeth Leigh como “Marion
Crane”, su pobre y despistada víctima; cuya secuencia en la bañera resultó ser una
de las más escalofriantes del cinematógrafo. Además de la narrativa visual, donde la secuencia de la persecusión por la carretera da a la trama el impulso ascendente hacia el punto culminante del filme, se tiene el increíble trabajo histriónico, que es el verdadero despegue de un tour de force, donde la caída no será de forma vertical, sino que tomará un recorrido todavía más peligroso y serpenteante, lleno de emociones, como en la montaña rusa. Porque la escena del crimen en la
regadera, que sigue siendo altamente impactante en todos los niveles: argumental, de
dirección, actuación, técnico e inclusive psicológico, pues la gran mayoría de la
audiencia que la vió, no volvió a tomar un regaderazo como antes, no es más que la punta del iceberg más formidable que se había visto hasta entonces. Imprescindible
para todo aquél que se diga cinéfilo. ****
Vera Miles y Antonhy Perkins en una escena de gran tensión dramática.
Un reparto apoyado en 3 grandes figuras: Davis, Thompson y Irons.
BEAUTIFUL CREATURES (Hermosas criaturas). EU, 2013. Dir.
Richard LaGravenese. El bien y el mal en eterna lucha, llena de fantasía para
adolescentes, pero muy disfrutable también para los adultos eternamente jóvenes y sin muchos prejuicios cinematográficos. Llena de seres fabulosos: hechiceros, brujas buenas y algunas bastante odiosas —hasta hay una muy sensual
que se disfraza de Rita Hayworth en Gilda—. Para quitarle lo europeizado
al tema, la acción es en Carolina del Sur, en medio de la nada. Buenos efectos,
vestuario y fotografía. Los actores secundarios son nada menos que Viola Davis, Emma
Thompson y Jeremy Irons. Chistosa y para comer palomitas con un refresco stupid size. **
Los azafatos, aeromozos, stewards, auxiliares de vuelo o sobrecargos, siempre tienen mucho que ofrecer.
LOS AMANTES PASAJEROS. Esp. 2013. Dir. Pedro Almodóvar. El mundo de la aviación totalmente expuesto, pero “a la Almodóvar”, es decir, absoluamente irreverente, desenfadada, delirante. Lo que pasa en las cabinas de pilotos y de pasajeros, no siempre se queda a bordo...
Siempre que me sea posible, prefiero ver las películas en una sala de cine.
Desde aquel número musical de Rocío Dúrcal a 30,000 pies —como azafata en un vuelo de EZE a MAD (Buenos Aires-Madrid), en Amor en el aire (Esp./ Arg. 1967)—, no había habido algo visualmente tan rítmico, espectacular e hilarante a bordo del jet de una aerolínea comercial, como la coreografía que ejecutan los tripulantes de cabina del Airbus A340-300 llamado “Chavela Blanca” (en honor a Chavela Vargas) de "Líneas Aéreas Península" con destino a MEX. El exquisito tequila reposado "Don Julio", además de las drogas, el sexo y las debilidades humanas serán el platillo principal que los "aerohermosos" ofrecerán a sus pasajeros a partir del minuto 90 después del despegue de la pista 36L de la T4 del Aeropuerto de Barajas. Y como el mundo se ve muy diferente desde el cielo, esta película resulta ser un verdadero divertimento. ***
SHAME (Deseos culpables). Reino Unido, 2011. Dir. Steve
McQueen. Esta película me recordó El Retrato de Dorian Gray, pero sin retrato. Porque allí hay mucha belleza, pero de ésa que tiene miedo, mucho miedo a crear lazos afectivos, a profundizar en el amor. También la culpa y las adicciones son los
ingredientes de esta película intimista, que a la vez es un gran fresco de gran parte de la sociedad urbana, postmoderna acostumbrada
a la satisfacción inmediata que les exige su vida materialista, sus necesidades sexuales, reales o ficticias, y donde todo lo que sí vale, lo importante, es lo que menos importa.
¿Qué tanto puede un ser humano ser esclavo de sí mismo, de sus
filias y parafilias…?, ¿qué tanto se puede amar a otro, más que a sí mismo…?
Bien vale la pena ver qué hace un exitoso y egocéntrico “yuppie”
(Michael Fassbender) cuando una frágil mujer (Carey Mulligan), regresa del
pasado para pedir tan sólo un poco de ternura, de comprensión, mientras
interpreta desde el fondo de su alma la versión más conmovedora de la canción New York, New York.
Terriblemente cruda, deslumbrante
y con actuaciones dignas de un premio. De hecho, Fassbender se llevó el de mejor actor en el Festival
de Venecia. ***
AN AMERICAN IN PARIS
(Sinfonía de París). EU, 1951. Dir. Vincente Minnelli. Gene Kelly es la súper estrella
de esta comedia musical llena de
colores, grandiosas escenografías, la buena música de Gershwin y, por supuesto,
de las coreografías del más guapo de los actores bailarines de Hollywood, Mr.
Kelly.
Un día el humilde pero talentoso pintor, y ex soldado de la 2ª. Guerra Mundial, es descubierto en Montmartre y lanzado a las galerías más prestigiosas y a la fama. Las bonitas del filme son la
joven empleadita de una perfumería (Leslie Caron)y la sofisticada niña rica (Nina Foch), ambas
enamoradas del galán. Por supuesto sólo una de ellas es la que logrará
conseguir el amor del protagonista.
La cinta es edulcorada, muy cursi, pero
magnífica. Se llevó los Óscares al mejor guión, vestuario, decorados (dirección
de arte) y ¡película! Sin embargo, es sólo para amantes del género. ***