domingo, 10 de septiembre de 2023

SENDA PROHIBIDA (Serie)

SENDA PROHIBIDA Ela Velden es la nueva mujer fatal de la tele en plataforma. Una producción de época, situada de manera perfecta en aquel México de 1958. © TelevisaUnivisión/ VIX



DE LA FASCINACIÓN DE “LO PROHIBIDO”: O DE LAS MODERNAS ANNAS KARENINA Senda prohibida fue la primera telenovela mexicana. Melodramón dirigido a las amas de casa que se transmitió en vivo, por supuesto no hay registro en video-tape porque éste ni existía, durante junio y julio de 1958 con Silvia Derbez de protagonista. El papel principal fue la descarada “Nora”, una proto versión de “Teresa”, pero mucho más atrevida (luego vendría “Rubí” con súper Fanny Cano en 1968 en tele, y en cine (1970) con una desangeladísima y fatal actriz Irán Eory —que con los años mejoraría histriónicamente de manera notable
 y que para colmo tuvo que ser doblada con la voz de la maravillosa Norma Lazareno, que seguramente habría estado mucho mejor que la güeris hispano-persa, porque recién llegada a MEX todavía se oía muy castiza ¡y olé…!

Pero en fin, el otro día ya le conté que hace apenas unas semanas vimos en Yiútub la versión de Senda prohibida (Alfredo B. Crevenna, 1961), con Lilia Prado y Enrique Rambal, que nos dejó “speechless”. Las mujeres malas que engatusan a los hombres suelen ser “f-a-s-c-i-n-a-n-t-e-s” porque además de guapísimas, se arreglan como muñecas, son astutas, inteligentes y, por si fuera poco, pecan bien sabroso…

El público femenino que las sigue se ponen rete “indignadas” pero a la vez quedan hipnotizadas porque son el ideal de lo que ellas jamás llegarán a ser: preciosas, sofis, o quesque sofis; emancipadas, libérrimas, dueñas de su voluntad, de su cuerpo y de su sexualidad. Total que son unas atrevidas, y cínicas hasta el delirio. Son la representación postmoderna de la mujer roja, las “Lilith” siempre destruidas por los dioses. Las que siempre terminan arrojadas al escarnio público, al infierno de la degradación social, y del plano moral ya mejor ni hablamos.

No obstante, la figura de la femme fatal siempre nos intriga porque es deseada, odiada pero finalmente admirada (y semi imitada).

¿Qué sería de las mujeres de bien, de las señoras decentes, las madrecitas abnegadas, atadas de pies y manos por la tradición de lo que debe ser la “esposa” y la “madre” modelos…? Semejantes “santas” son absolutamente necesarias para la preservación de la especie, léase la familia, y las buenas costumbres (aunque usualmente por eso mismo terminan casi siempre anuladas, frustradas y sublimando en diversos delirios la irremediable locura a la que son empujadas).

Pero bueno, todo lo anterior es el preámbulo que teóricamente enmarca a la nueva devoradora que repta por los caminos vedados y peligrosos de lo prohibido: Ella es otra vez “Nora”, interpretada por la prodigiosa Ela Velden, en la última versión de Senda prohibida de Giselle González para TelevisaUnivisión transmitida por VIX.


SENDA PROHIBIDA La joven actriz mexicana Ela Velden como "Nora" es absolutamente prodigiosa. El papel le queda como anillo al dedo.
© TelevisaUnivisión/ VIX



Ésta es una nueva versión de la historia original de Fernanda Villeli. La producción es de primera. Pues los valores técnicos son perfectos: desde el diseño de imagen
, el vestuario,  la ambientación, la fotografía y la musicalización que sitúan la acción al final de la década de 1950. El casting es impresionante. Todos, absolutamente todos los actores están soberbios. Pero de entre ellos sobresalen: Plutarco Haza como “Corrales” el gángster, Iliana Fox como la abnegada “Irene”, Raúl Méndez como “Federico” el esposo infiel; y, por supuesto la fabulosa Ela Velden que hace de su “Nora” un trabajo verdaderamente extraordinario.

Ya esperemos ansiosos la segunda temporada de esta serie que nos tuvo embelesados durante 7 episodios. La estrenan el 15 de septiembre.

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado




sábado, 5 de agosto de 2023

OPPENHEIMER

OPPENHEIMER Es una película basada en la novela Prometeo americano, cuyo triunfo y castigo son de dimensiones mitológicas, ni más ni menos. © Atlas Entertainment / Syncopy Inc. / Universal Pictures


OPPENHEIMER (Reino Unido, EE.UU., 2023. Dir. Christopher Nolan).

¿Cuál es la frontera entre el bien y el mal…? De inicio los espectadores somos literalmente abrasados por los espectaculares efectos visuales, que son tan impresionantes y apocalípticos que consiguen sobrecoger hasta al más escéptico
, porque nos sitúan en el epicentro del mismísimo infierno. Así comienza la subyugante y trágica historia de un personaje que cambió el mundo para siempre: Oppenheimer, el “Padre de la bomba atómica”.

Es indiscutible que Nolan es uno de los más serios y mejores directores de la actualidad, su filmografía lo avala. No por nada le confiaron la producción y la dirección de esta empresa de 100 millones de dólares. De principio supo adaptar un guión para la versión cinematográfica de la novela ganadora del premio Pulitzer de 2005, Prometeo americano: el triunfo y la tragedia de L. Robert Oppenheimer escrita por Kai Bird y Martin J. Sherwin. Por si fuera poco, Christopher Nolan seleccionó un cuadro de actores excepcionales. En cuanto a ese talento artístico es muy seguro que el protagonista Cillian Murphy —que finalmente ha dado el “campanazo” de manera arrolladora— estará nominado para los premios de la Academia de 2024. Por si fuera poco, Robert Downey Jr. no se queda atrás y también estará nominado como Mejor Actor de Reparto. Eso es probabilísimo porque desde Chaplin (Richard Attenborough, 1992) no lo habíamos visto en una actuación de tal calibre. Los años y la experiencia potenciaron enormemente su calidad histriónica. Por otro lado, la edición, los efectos sonoros, la dirección de arte, el vestuario y la fotografía conjugan lo necesario para que, inclusive, la película en sí también sea  nominada; y el mismo director, ¡por supuesto…! Estamos frente a una verdadera obra maestra de indiscutible calidad.


PROMETEO AMERICANO Se dice que Robert Pattinson le regaló este libro a Christopher Nolan durante la filmación de Tenet (C. Nolan, 2020). © Vintage Books/ Random House N.Y.



SINOPSIS

Oppenheimer muestra el complejo universo personal y profesional de un genio, el físico L. Albert Oppenheimer, que en plena Segunda Guerra Mundial es designado como director del "Proyecto Manhattan", para producir, en absoluto secreto, una bomba atómica antes que los alemanes y los rusos.


PARA LA REFLEXIÓN

La paradoja es que se crea o no, esta es una película impresionantemente antibélica, que pone de manifiesto el horror de la guerra, centrada en la muy clara explicación de los antecedentes y la historia de la terrible arma de destrucción masiva que tuvo que fabricarse para ponerle fin en 1945; pero a la postre, también plantea sus inevitables consecuencias en todas los planos del orden mundial, desde las geográficas, sociopolíticas y económicas hasta las particularmente ontológicas.

Por cierto, el audio es verdaderamente i-m-p-r-e-s-i-o-n-a-n-t-e y tendremos que volver a verla, pero para disfrutarla también visualmente en pleno ahora será necesario ir a la sala Imax del Fórum Buenavista.

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado




martes, 1 de agosto de 2023

BARBIE

 




BARBIE Un cuento fantástico técnica, artística y visualmente perfecto. Ninguna actriz de Hollywood podría haber encarnado a la icónica muñeca de forma más idónea que Margot Robbie. © Mattel/ Warner Brothers


BARBIE (EE.UU., 2023. Dir. Greta Gerwig).
En la secuencia de inicio hay 2 homenajes: el primero es al mítico Stanley Kubrick en su más célebre película (no les diré cuál para que sea sorpresa); el segundo es a la primera Barbie, la muñeca creada en 1959. Se queda uno de boca abierta cuando Margot Robbie surge espectacular y monumental como una nueva Venus de juguete: la Barbie. Desde entonces, y gracias a la visionaria empresa Mattel, la muñequita fue parte muy importante del imaginario sobre el eterno femenino, y no solamente de las niñas, sino de todo mundo. Porque Barbie personificaba el ideal de la chica hermosa, seductora ¡y siempre a la moda! Así, Barbie representó los sueños de las niñas que podían ser todo lo que quisieran: modelo, fashionista, médico, piloto aviador, estrella de cine o astronauta (aunque no sabemos si haya una Barbie campesina, monja, obrera o sirvienta). La mercadotecnia le confirió a este sueño colectivo un adecuado entorno de glamour para que semejante creación estuviera en los escenarios de mayor ensueño: vestuarios, casas, coches, etc. En fin, que la Barbie era, y sigue siendo, la muñeca perfecta en un mundo de fantasía. Su contraparte fue el muñeco Ken, su compañero más no su enamorado, más bien su admirador, decorativo y ciertamente bastante chistoso.


SINOPSIS

La muñeca Barbie tiene que abandonar Barbieland y se materializa en la playa Venice de Los Ángeles, para saber las razones de la pérdida de su “muñequez”. Los ejecutivos de Mattel, sus creadores, la persiguen porque ésa sería la ruina de la compañía y el fin de las 
ilusiones de todas las niñas.


ANTECEDENTES

La película muestra que alguna vez hubo una Barbie embarazada, la llamaron “Madge”, un chico estilo nerd, “Allan”, y hasta un Ken “Sugar Daddy” 
—por cierto padrísimo—. No está muy claro, por lo vertiginoso de las escenas, pero creo que inclusive se menciona también una Barbie "Cocotte" (“prosti” pues). Los 2 últimos no salieron al mercado o fueron retirados muy pronto. Con el tiempo las Barbies y los Kens se tornaron multirraciales: africanos, afroamericanos, latinos y asiáticos. Hay desde hace décadas muchas versiones étnicas de la muñeca: de países exóticos como la India, Tailandia o Japón con sus trajes típicos. De visita en París allá por el año 2000 vi en las súper lujosas Galeries Lafayette una Barbie “as Elizabeth Taylor” en Cleopatra (Joseph L. Manckiewicz, 1963), un Elvis y también un Frank Sinatra. Los precios eran estratosféricos, por supuesto sólo para coleccionistas.


ANÁLISIS

La historia sobre la búsqueda de identidad está llena de inconsistencias en su pretensión de ser políticamente correcta, filosófica, chistosa, ingeniosa y apantallante. Todo un ejercicio fallido de diálogos entre estúpidos y metafísicos cuando la cuestión era que únicamente fuese un divertimento de “véase y olvídese”, al estilo de un lindo cuento hiper producido cuyo máximo atractivo es el elemento principal del cine: lo visual, por supuesto. Para nuestro beneplácito en este campo no hay nada más que perfección.

Es bien sabido que Margot Robbie es por mucho la nueva diosa de Hollywood, hoy por hoy la más bella, la más famosa y la mejor pagada. Ni Scarlett, Sofía Vergara ni las otrora bombas sexy hubieran dado la talla; aunque allí estén JLo, la Kidman, Angelina o Salma; no por menos bellas sino porque ya no están en la edad de representar a "una chica". Aunque la Robbie ya está casi en el borde de dejar de serlo…

El galán Ryan Gosling es muy guapo, efectivamente, es buen actor y todavía gusta mucho, pero su cara dista mucho de ser perfecta para representar a Ken, el muñeco “perfecto”. No obstante, tiene de su lado su excelente físico y buena presencia. Histriónicamente la comedia es lo suyo, por algo lo escogieron para el papel. En las escenas donde va de vaquero está sencillamente genial.

La secuencia panorámica en la playa es una maravilla 
además de las payasadas de Ken y las boberías de sus otros compañeros, los múltiples “Ken”, sobre todo porque hay una toma que se auto corona por la aparición de la fantástica Barbie "Mermaid" interpretada por la fabulosa y bellísima Dua Lipa.


CRÍTICA

Que si el discurso es feminista, machista, chauvinista, de misoginia, pseudo moralista, comunista, socialista, capitalista, más papista que el Papa; filosófico o qué sé yo, es un sesgo de la producción y de la directora que no tiene la mayor importancia, porque es tan rebuscado que ni ellos mismos le entendieron. 
Finalmente yo diría que en realidad es profundamente misántropa y a Schopenhauer le hubiera encantado. Para la difusión de semejantes posturas e ideologías están otras películas y otros directores mucho más especializados y experimentados…

A pesar de que las opiniones del público y la crítica de los “conocedores” y los expertos están muy polarizadas, la película cumple muy bien su propósito: divertir y nada más.

La banda sonora, la edición, el vestuario, fotografía y dirección de arte son excelentes. Tal vez las nominen en lo mejor de dichas categorías para los Óscares de 2024. Este es otro blockbuster de verano que ha recaudado cifras astronómicas en taquilla en su semana de estreno.

Por otro lado, hay que señalar que los fans aman Barbie sea buena o sea mala, porque va que vuela para ocupar un nicho dentro de las nuevas cintas de culto, como Maléfica (Robert Stromberg, 2014) o Cruella (Craig Gillespie, 2021). ¿Vieron en la Internet los videos virales de muchos asistentes al estreno, y funciones posteriores, que usaron prendas color de rosa o que de plano iban espectacularmente ataviados de Barbie? No podemos criticarlos porque ahora todo se debe de ver tan natural como 
el ir al partido portando la camiseta de nuestro equipo o como asistir a las premières de Marvel o DC Comics caracterizados de súper héroe. Cuando fuimos a ver Joker (Todd Phillips, 2019) el staff de los cines maquillaba a niños y papás al estilo del villanazo. Y todo se debe a que también esta muñeca es una leyenda americana de dimensiones globales. Su adaptación al cine nos sorprende por original, por graciosa y porque a pesar de todo Barbie es parte de nuestra cultura. Yo la volveré a ver, porque es espectacular, porque la Robbie es fantástica y porque me divertí muchísimo. De hecho, hubo escenas en las que no sólo todos nos reímos sino que estallamos en verdaderas carcajadas. Y sin mayores explicaciones: eso señores es divertimento puro¡Ésa es la magia del cine…!

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado

sábado, 29 de julio de 2023

EL SILENCIO

 

EL SILENCIO A nivel actoral y técnico es muy buena, pero el final... © Alea Media / Netflix


EL SILENCIO (Netflix, España, 2023. Escrita por Aitor Gabilondo. Dir. Esteban Crespo).
Usualmente sólo escribo sobre aquellas películas o series que me gustan lo suficiente como para dedicarles tiempo y espacio. Esta vez tengo sentimientos encontrados con El silencio.

Por lo general las series españolas para televisión son de muy alta calidad, tenemos ejemplos a manos llenas de varios géneros cuyas temáticas van desde las grandes novelas como la de María Dueñas El tiempo entre costuras***, fabulosas tragedias estilo griego como Gran hotel*** y Sin permiso para morir***; o los thrillers espectaculares La casa de papel*** y Las chicas del cable***; las de tinte histórico: La catedral del Mar*** y Los pacientes del Dr. García**. También hay muy entretenidas comedias y divertimentos como Velvet*** y Velvet Collection**, La cocinera de Castamar***, Merli: sapere aude**, Toy Boy** y Élite***.

Es todo un deleite si entre tantos títulos escogemos alguno que logre atraparnos desde el primer capítulo, porque entonces sabemos que vamos a pasarla muy bien.

De corte policíaco El silencio inicia con un hórrido crimen. ¿Cuál no lo es…? Pero lo peor es que en este caso el presunto asesino es el hijo de las víctimas y eso de entrada hiela la sangre. Al ser menor de edad la sentencia no es muy larga y sale después de 6 años, bajo libertad condicional. La policía lo vigilará exhaustiva y obsesivamente para dictaminar si merece la pena tener a un matricida y parricida suelto o si al más mínimo vestigio de peligro para la sociedad debe ser devuelto a la cárcel definitivamente.

Muy bien grabada, con todos los elementos técnicos y artísticos necesarios para seguirla con cierto interés. Desafortunadamente en el penúltimo capítulo el argumento comienza a mostrar fisuras, es decir notables inconsistencias argumentales. Pero ya es demasiado tarde para no continuar viéndola. A pesar de todo, en el último episodio, cuando uno cree que las intrigas y las calumnias serán descubiertas nos llevamos una desagradable sorpresa, bastante ridícula, por cierto. El desenlace es un verdadero horror. Lástima, porque esa buena historia deviene en algo muy “jalado de los pelos” como diríamos en México, y nos quedamos bastante frustrados ante semejante bodrio que bien pudo ser salvado con esa fácil vuelta de tuerca que nos hubiera evitado el trago amargo de ese espantoso final y la necesidad imperiosa de olvidarnos de ella de inmediato y buscar algo de mejor calidad.

Ya reseñamos aquí anteriormente la infortunada Madame Claude, que aunque era malísima, terminamos de verla nada más porque necesitábamos contrastarla con la película de 1977. Entonces después intentamos ver Mi otra yo y La vida mentirosa de los adultos pero esas sí de plano las abandonamos a los 15 minutos ¡para siempre…! De lo más llamativa nos pareció Happy con Chris Meloni, que supusimos que era buena pero se desbarata al primer capítulo, sin embargo somos tan fans del actor italoamericano que no perdimos la esperanza y creímos que en segundo capítulo mejoraría. Falso, pues sólo empeoró, y apenas en el tercero se volvió i-n-s-o-p-o-r-t-a-b-l-e así que, bye-bye…! A estas alturas ya no podemos recetarnos semejantes bodrios. ¡Lo siento…!

Más tarde, para compensar, nos quedamos maravillados ante la 6a. temporada de Black Mirror, luego con Los últimos zares, que narra la historia novelada de los trágicos Nicolás II y Alejandra; La emperatriz (sobre Sissi), La reina Charlotte y Dilema con la excelente actuación de mi preciosa y oscareada Renée Zellweger. También les recomendamos algunas que no son de este año: Ratched, Hollywood (sencillamente d-e-l-i-c-i-o-s-a), White Lotus (multipremiada y brutal); Amores cruzados (Intersection, con el súper galán turco Ibrahim Çelikkol). También están: Andropausia, El sastre y La agencia (estas 3 también muy buenas series turcas).


MONARCA Una superproducción mexicana que desafortunadamente ya no tuvo una 3ª temporada por lo extraordinariamente caro de la serie. © Lemon Studios / Stearns Castle / Netflix


Hay que señalar que también hay series mexicanas dignas de mención: La casa de las flores, Alguien tiene que morir, Club de Cuervos, la primera temporada de 40 días para enamorarnos (la segunda, por repetitiva, la abandoné al tercer episodio aunque estuvieran las excelsas Ilse Salas y Mariana Treviño), Desenfrenadas (que dicen que triunfó mucho en Francia, allá sí saben…), ¿Quién mató a Sara?, y las más fabulosas: La Historia de un gigoló, Control Z y Monarca de excelente factura técnica y artística.

Mención aparte se merecen las ya míticas: Los Soprano, Braking Bad, Gossip Girls (pero únicamente la primera versión porque la del 2021 es insoportablemente mala), Sex and the City (¡oh, con mi hermosa Kim Cattrall que hizo de su “Samantha” todo un ícono…!), House of Cards (la consagración del fatídico Kevin Spacey), Mad Men (que hizo de John Hamm un astro internacionalmente admirado). Para cerrar con broche de oro mencionaremos, y recomendaremos muy ampliamente las deslumbrantes joyas inglesas (¿por qué será…?): Downtown Abbey, y por supuesto The Crown.

¡Corte y se repite…!, ¿o no…?

MarcH de Malcriado

viernes, 7 de julio de 2023

EL CUERVO BLANCO / THE WHITE CROW



EL CUERVO BLANCO De la belleza y los rigores del mundo del ballet pasa al emocionante thriller político en la época de la Cortina de Hierro y sus horrores, la herencia de Stalin. © BBC Films/ HanWay Films/ Metalwork Pictures/ Lonely Dragon/ Magnolia Mae Films/ Montebello Productions/ Work in Progress / Globus Films. Distribución: Studio Canal

 


EL CUERVO BLANCO / THE WHITE CROW (G.B., Francia y Serbia, 2019. Dir. Ralph Fiennes).

Hace unos años vimos un magnífico filme sobre el mundo del ballet: El cisne negro (Darren Aranofsky, 2010), ahora le toca el turno a El cuervo blanco, la historia de Rudolf Nuréyev, la figura masculina del ballet más famosa del mundo. Se basa en el libro Nureyev: The Life de Julie Kavanagh publicado en 2007.

Esta biopic de la BBC narra desde los humildes orígenes del niño ꟷnacido a bordo del tren Transiberiano en plena época de Stalinꟷ hasta el glamoroso marco dentro del cual se convertiría en una espectacular e icónica celebridad artística.

El experimentado Ralph Fiennes además de dirigir la película también actúa, y la combinación no podría ser más favorecedora. Él interpreta a Alexander Pushkin, el profesor que motivó y le enseñó al rebelde Nuréyev a convertirse en el mejor bailarín de la Unión Soviética y posteriormente del mundo.

En plena "Guerra fría" la prestigiada "Companía de Ballet 
Kírov" de Leningrado salía de gira para maravillar a Europa con el talento y la fuerza de sus figuras. Entre ellas la más destacada era Rudolf Nuréyev, por supuesto, que tenía un carácter y una energía fuera de serie. El joven bailarín al llegar a París por primera vez descubre que el mundo occidental ofrece toda la libertad que en la U.R.S.S. es absolutamente inconcebible. La noche de su debut como el guerrero hindú Solor en La bayadera de Minkus recibe una ovación de pie.  

Siempre decidido y transgresor, Rudolf posee también una sensibilidad sumamente profunda y singular que aunada a su permanente deseo de aprehender todo sobre el arte en los museos, tanto en el Ermitage como en el Louvre, en cuanto le sirvan para perfeccionar su físico y su técnica dancística. La secuencia en la que descubre en el museo más fabuloso de Francia la obra maestra de Géricault: La balsa de la Medusa es exquisita y tan simbólica como la pintura misma. 
Después, al mezclarse entre sus pares en el coctel de bienvenida ofrecido por el mundo cultural en el Palacio Garnier se atreve a romper los cartabones socioculturales y sorprende a propios y extraños por su legendaria audacia y porque representa la antítesis del “Ser ruso”.

Fotografiada muy sobriamente por Mike Eley y bellamente musicalizada por Ilan Eshkeri la puesta en pantalla tiene un tono bastante lóbrego y claustrofóbico muy adecuado para las secuencias escenificadas en Rusia, pero es necesario, pues sin eso no sería creíble. 
El contrapeso está en las secuencias parisinas y sobre todo cuando vemos al magnífico protagonista Oleg Ivenko hacer gala de su talento y disciplina como bailarín profesional; además, también es dueño de unas dotes histriónicas absolutamente notables, tanto que nos hacen creer que, aunque físicamente no se parece mucho, él es el fabuloso Rudolf.


EL CUERVO BLANCO El bailarín y actor Oleg Ivenko le imprime al personaje de Nuréyev la fuerza y la personalidad necesarias para sumergirnos de una manera muy verosímil en una trama muy atractiva e interesante. © BBC Films/ HanWay Films/ Metalwork Pictures/ Lonely Dragon/ Magnolia Mae Films/ Montebello Productions/ Work in Progress / Globus Films. 



La volvimos a ver porque nos enteramos de que Netflix la retira de su cartelera en México mañana 8 de julio. Todavía están a tiempo de disfrutarla.

¿Será que alguna vez veremos una película biográfica de los mexicanos Elisa Carrillo y de Isaac Hernández, considerados recientemente como los mejores bailarines del mundo?

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado

martes, 27 de junio de 2023

EASTSIDERS / GLAMOROUS

 

EASTSIDERS Sexo, mentiras y Silver Lake (pero en un remolino de pasiones, secretos y muchas verdades). Una serie en streaming muy actual. © Netflix



PARA CONTINUAR CON LA CELEBRACIÓN (¿MÁS…?) EN EL MES DEL ORGULLO LGBTTIQ+

EASTSIDERS (Netflix, 2012-2019).
Sintonizamos, bueno, la verdad desde fines de mayo, la serie Eastsiders en la plataforma de la “N” roja. La primera temporada, son 4, nos pareció “chistosa” —y la seguimos por mera curiosidad—. A saber: rebosante de personajes cliché de la comunidad gay de Los Ángeles, y de todos lados, que bien podrían ser también del SoHo de NY, de Berlín, Zurich, Bogotá o la CDMX. Pues aquí y allá hay patrones que se repiten y lo único que cambia es el idioma, la idiosincrasia y el poder adquisitivo de los actantes. Por supuesto los tipos (chicos y chicas) que nos muestra la serie son de la clase media californiana con sus variadísmas personalidades, sus trabajos, sus fiestas, sus relajos y algunos fines de semana en Palm Springs. El tono es de comedia con hartos gags, intrigas, melodramas y músculos al aire en los gyms y en las escenas íntimas.


EASTSIDERS 2a. temporada. El público, ya muy bien ubicado en la trama y la psicología de los personajes, siente que los episodios fluyen mucho mejor y ya resultan familiares y perfectamente identificables. © Netflix  


 

Desde la 2ª temporada los capítulos se suceden mucho más vertiginosamente y se surge una verdadera adicción, pues uno quiere saber qué pasará con los romances, las infidelidades, el amor incondicional, la lealtad a toda prueba (aunque sea de no creerse sí existe). En fin, que se pasa uno un muy buen rato viendo varios capitulos por noche (¿cosa rara, verdad...?).


Los actores son idóneos para sus papeles, eso demuestra que el 
casting fue muy riguroso. Los mini argumentos, que suelen resolverse a lo sumo en 3 capítulos son bastante ligeros, realmente entretenidos y muy divertidos, aunque no puede decirse que sean bobos o superficiales, sobre todo los que atañen a la pareja de Cal (Kit Williamson) y Thom (Van Hansis), que son muy interesantes e hilo conductor a través de los cuales se desarrollan las subtramas del resto de la “pandilla”. Se tocan temas como la "heteroflexibilidad", la bisexualidad con y sin fidelidad, las parejas abiertas, la paternidad (maternidad), la adopción homoparental, los juegos de poder, el control a través del dinero, la belleza y por supuesto el deseo y el sex-appeal.



EASTSIDERS Temporada 3. Cal y Thom en un road trip desde Nueva York hasta Los Ángeles se verán enfrentados a situaciones límite que redefinirán el curso de su relación. © Netflix



Entre muchos otros, Jeremy (Matthew McKelligon) y Derrick (Leith M. Burke) también son un par de actorazos con personajes geniales que le añaden un toque de esa angustia existencial que invade a quienes planean darlo todo para desarrollar una relación madura, profunda, sólida y que además implica la paternidad.



EASTSIDERS Temporada 4 y final. Sólo con algunos toques muy estridentes, el fin de la historia llega con la toma de conciencia de una realidad que marca la madurez de los personajes y en consecuencia su destino. © Netflix



Ese par de capítulos en los que aparece Colby Keller, uno de los dioses más fabulosos del porno gay, es sorprendente, pues la singular superstar da una cátedra de cómo ser atemporal, guapérrimo y actuar tan bien como si hubiese tomado clases con el mismísimo Lee Strasberg en el Actor’s Studio ¡no bueno…! (Donde se formaron Brando, Dean y Monroe, claro). Honestamente nos quedamos de “boca abierta”.

¡Corte…!



GLAMOROUS Un hilarante cuento de hadas que no solamente presenta al glamour como una fantasía colectiva sino como la realidad de una importante industria posicionada a nivel global. © Netflix



DEL GLAMOUR DE GLAMOROUS (Netflix, 2023).
Es un verdadero deleite volver a ver a Kim Kattrall (la mítica “Samantha” de Sex and the City), pero esta vez como Madolyn, una energética empresaria de la industria de la cosmética cuya belleza y perseverancia son la inspiración de un mercado altamente competitivo y diverso como es la venta de ilusiones y “glamour” a nivel mundial. 

Los actores, todos, desde Miss Benny como el asistente multi task Marco Mejía (el coprotagónico) hasta el misterioso chofer, pasando por el carismático Michael Hsu Rosen como Ben el diseñador gráfico de la firma, son perfectos; como debe ser en una serie que se respete. Aunque no es una súper producción como White Lottus (m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-a) o Mad Men, sus valores técnicos y artísticos son muy lucidores y decorosos.

La serie cuenta tan sólo con 10 episodios que son una verdadera delicia, pues los personajes dentro de su simpática desmesura saben cómo solucionar los conflictos de cada entrega. El grand finale presenta la mejor resolución posible que el arco dramático en general requirió, para darle la coherencia lógica y necesaria a este cuento de hadas híper maquilladas —y duendes que las acompañan—.
     
En fin, ésta sólo es una nota para describir a grandes pinceladas dos excelentes series que deberían ser vistas y disfrutadas por todo tipo de público. Porque en casi todas las familias hay personas que bien pudieran ser muy parecidas (o idénticas) a las de ambos repartos, y no me refiero solamente a los de la comunidad LGBTTIQ+.

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado


viernes, 26 de mayo de 2023

¡QUE VIVA MÉXICO!

 

¡QUE VIVA MÉXICO! Casi una epopeya épica que disecciona el alma de los pobres mexicanos, y de los ricos también; pero a la manera satírica y política del genial Estrada. © Bandidos Films



¡QUE VIVA MÉXICO! (México, 2023. Dir. Luis Estrada).
Moderna, inclusiva e irreverente es la paradoja del mundo de las apariencias en la que las sociedades urbanas, desarrolladas y falsamente prósperas cuya polarización son los miserables, los explotados y los alienados 
—de los que Marx ya nos hablaba—en el momento de verse cara a cara, sin haber sabido los unos de los otros y que por ende no se reconocen ni quisieran hacerlo.

Hé aquí un intento de diseccionar a la mexicana la "lucha de clases", si acaso fuera ésta una “lucha”, que no lo es, pues la lucha es un enfrentamiento de dos fuerzas más o menos equipotenciales, que en realidad sólo se quedaría en una teoría, porque el proletariado y los campesinos no tienen fuerza alguna, no tienen nada, excepto la físicamente necesaria para trabajar y sobrevivir en un mundo controlado por la clase dominante,  absoluta y terriblemente desigual.

¿Cómo es que nos sentimos cuando vamos por la vida teledirigidos, hipnotizados por las fuerzas de la publicidad que nos dice qué debemos comprar, y comprar, aunque sea a crédito claro, para poseer lo que no tenemos?, lo que según ellos, los “bondadosos” capitalistas, usualmente despiadados explotadores, lo que queremos, lo que anhelamos para ser felices. ¡Bah…!, puras cosas materiales o los vehículos para conseguirlas. Pero en realidad cuando de lo que carecemos, es lo que verdaderamente hemos perdido, y que no se puede comprar en ningún lado, nuestra esencia humana.

Sólo somos como máquinas de shopping (desde niños) deambulando por el mall existencial en la búsqueda del absoluto. Éso que no se encuentra en ningún lado fuera de nosotros. La plenitud del Ser no está en una corbata Hermès ni en un frasco de Chanel N° 5… ni en vivir aislados de la realidad, dentro de los fraccionamientos residenciales más chics y exclusivos de la quesque “beautiful people” de las grandes capitales del mundo, entre las que se encuentra la Ciudad de México, por supuesto.


SINOPSIS

La premisa de la película es un par de lindísimos “wanna’ be” a la gringa que por circunstancias familiares ineludibles se ven obligados a descender desde la cumbre de su Olimpo particular hasta el rancho “La Prosperidad”, ubicado en medio de la nada. De allí mero proviene el joven triunfador “Pancho Reyes” (Alfonso Herrera) que abandonó su hábitat para estudiar y prosperar; y pues regresa sólo para cumplir el trámite. Se lleva a su esposa “Mari” (Ana de la Reguera) que es bien “trepadora” y por supuesto la reina de las pretenciosas, y a sus 2 niños. Por supuesto los 4 quedarán en shock al ver las condiciones en las que viven sus parientes, un grupo variopinto y sumamente folclórico.

De asombrosa fotografía, excelente edición y movimientos de cámara muy precisos, ¡Que viva México! no tiene términos medios. Es una farsa brutal donde el delirio es lo de menos, y al ritmo de los acordes del Jarabe tapatío retrata y remata situaciones de una realidad lacerante y actual que va mucho más allá de los gags y la sátira política del “Frijol con gorgojo”. Por momentos parece que estamos viendo una versión actualizada de las mejores cintas de humor negro del cine mexicano de la “Época de Oro” con Joaquín Pardavé, Andrés Soler y Sara García, con cualquiera de las preciosas diosas cinematográficas como Elsa Aguirre, Silvia Pinal, Rosita Quintana o Lilia Prado; acompañadas por los galanes picarones al estilo de Pedro Infante, Jorge Negrete o
Abel Salazar. Sí, podríamos reírnos, pero la verdad es que nos carcajeamos muy amargamente por dentro porque este es un fresco costumbrista, una contradicción sin concesiones y muy impresionante. La diferencia es lo terrible de lo que postuló nuestro mítico presidente  (y dictador) Porfirio Díaz: aquella ignominiosa paradoja de los mexicanos referente a nuestra lejanía de Dios pero nuestra cercanía con Estados Unidos.


ANÁLISIS

Esta realización es tan profunda y dolorosa que en realidad es una tragedia metafísica. Ya lo diría Carlos Fuentes en su libro El espejo enterrado: los mexicanos fuimos producto del mestizaje de un pueblo tan esplendoroso y a la vez tan horrible y decadente como la España medieval, pues aunque el Renacimiento ya se había dado en casi toda Europa los ibéricos seguían bastante atrasados, todavía vivían en pleno oscurantismo gracias a la superstición, a la ignorancia y a la religión. Todo eso también nos lo trajeron en un combo bastante trágico. El virreinato no duró trescientos años, porque con todo y nuestra Independencia y posterior Revolución, se prolongó hasta nuestros días, de forma no tan figurada. Aunque el imperio dominante es lo que sí cambió…


Los horrores que devinieron en la ontología de la mexicanidad fueron el choque y posterior sincretismo de dos culturas opuestas y superpuestas por la fuerza de la Conquista, por el atroz sometimiento al primitivo y esquizofrénico imperio de los Borbones, y, por supuesto, por la cosmogonía agónica de los aztecas y su gran poderío mesoamericano. Irónicamente mucho de esto tiene que ver con “la sangre derramada”.
Por otro lado, Octavio Paz, en su El laberinto de la soledad explica espléndidamente el fenómeno de la mexicanidad cuya máxima, o varias de ellas, tienen que ver con el verbo “chingar”. “Si no chingas te chingan”. Así de sencillo.


PUESTA EN PANTALLA

Con sus grandes dotes Damián Alcázar y Ana Martin logran la apoteosis histriónica al darle vida a sus intensos personajes de “Rosendo” y “Dolores”, el paradigma de los padres a la mexicana, que todo lo dan, pero todo lo piden, en la típica actitud del chantaje emocional o agresividad pasiva, como dirían los psicólogos. Ya los veremos a ambos galardonados el año que entra en los Arieles y las Diosas de Plata.

Sin embargo, como todas sus películas de profundos tintes satírico-políticos, Luis Estrada (La ley de Herodes, Un mundo maravilloso, El infierno y La dictadura perfecta), esta es también una ópera hilarantemente trágica o tragicomedia. Donde los actantes por lo general son víctimas pero a la vez son victimarios, en gradaciones diversas y según las circunstancias. El cinismo, el sadismo y la crueldad se conjugan aquí con la envidia, la avaricia y la traición, pero solamente justificadas como el único e irremediable trayecto viable cuyo único fin es la satisfacción de las necesidades colectivas de los demás despojados del clan, la familia de "La Prosperidad", parábola de la nación (casi) entera, de aquellos que jamás han tenido nada, igualito que en los tiempos de los olvidados desde siempre, y desde que el mundo es mundo.

Finalmente, añadiremos que ¡Que viva México! es una crítica altamente corrosiva, pero manejada como un serio ejercicio de análisis teleológico digno de estudio. Que quizás nos rebase como espectadores porque ingenuamente creímos que esta película era tan sólo un divertimento más, quizás disparatado y exagerado, lleno de chistoretes y clichés, ¡y créanme, no lo es…!

¡Corte y queda…!

MarcH de Malcriado